| Pregunta:
Mi esposo y yo tenemos tantas diferencias que a veces me pregunto
si vale la pena seguir tratando de que nuestra relación
permanezca… Estamos en desacuerdo en la mayoría
de los asuntos en nuestro hogar. No nos ponemos de acuerdo
en nada y nuestros hijos son los que sufren en medio de tanto
argumento y discordia. ¿Existe alguna esperanza para
nosotros?
Respuestas
por el Dr. Alberto Rodríguez y su esposa Debbie
Alberto:
¡Seguro que existe esperanza para ustedes! Créanlo
o no, ustedes son una pareja típica. ¿Han escuchado
decir que los polos opuestos se atraen? La gran mayoría
de los matrimonios están compuestos de personas que
vienen de trasfondos y familias con costumbres diferentes.
Tenemos personalidades diferentes, capacidades y talentos
únicos, y nuestra perspectiva en la vida ha sido moldeada
por nuestras propias experiencias, las cuales son muy personales.
¿Cómo nos sorprendernos cuando nuestras respuestas
y soluciones a situaciones importantes y aún a situaciones
comunes son tan diferentes? Es por esto que tenemos conflictos
regularmente, muchas veces haciéndonos dudar de nuestro
compromiso y nuestro amor. Cuando somos novios, esas diferencias
no parecen ser tan obvias, al contrario, muchas veces son
esas diferencias las que nos atraen el uno al otro….
Tendemos a encontrar atractivo aquello que no poseemos. Sin
embargo, muchas veces esas cosas que nos atrajeron a quien
es hoy nuestro cónyuge, son las mismas cosas que después
de un tiempo de casados nos irritan y se coniverten en puntos
de contensión entre la pareja. No, no fue que le cambiaron
a su cónyuge después de la boda….. es
que ahora usted vive día y noche con esta persona y
las presiones cotidianas hacen que la relación sea
más sobria.
Al
mirar a las diferencias entre nosotros, podemos darnos cuenta
de que Dios nos presenta una oportunidad única de utilizar
estas diferencias como herramientas para crecer individualmente
y como pareja.
Debbie:
Siempre he dicho que todo lo que vale la pena en la vida,
cuesta trabajo y requiere una disciplina personal. Desarrollar
una relación matrimonial donde la comunicación
sea buena y la amistad permee en la relación, requiere
esfuerzo. Realmente, la opción es nuestra. Es mucho
más fácil enfocarse en lo incómodo que
uno se siente cuando surgen diferencias entre los cónyuges,
que en el potencial de crecimiento que estas diferencias presentan.
Muchas veces uno puede sentirse frustrado cuando cada asunto
trae a la superficie una diferencia más entre la pareja.
Pero la realidad es que son estas diferencias las que permiten
que la relación sea balanceada. Podemos escoger hacer
de todo un asunto de contienda o ver de qué manera,
el punto de vista o posición de nuestro cónyuge
aporta para lograr tener un cuadro más completo en
el asunto.
Alberto:
El reto en todo esto es que como humanos, tenemos la tendencia
a ser arrogantes y a querer que “mi punto de vista”
sea el asertado. Realmente, le robamos a la relación
y a nuestro hogar la oportunidad de crecer y aumentar los
niveles de intimidad y comunicación cuando adoptamos
la actitud de “yo soy el que tengo la razón”,
sin dar consideración a lo que está diciendo
nuestro cónyuge. Mientras más diferentes sean
ustedes, mayor el potencial para que su relación crezca
a unos niveles extraordinarios y de que disfrute de una gran
profundidad.
Debbie:
Realmente, su relación tiene dos alternativas, llegar
a ser extraordinaria, fantástica y por encima de la
relación matrimonial promedio, o puede ser un desastre
total, pero es usted quién escoge la alternativa, y
le aseguro que Dios desea que ustedes tengan éxito
en su jornada. ¿Por dónde empezamos para lograr
el éxito en nuestra relación?
Considero
que el primer paso debe ser, presentarse delante de Dios y
confesarle la arrogancia y el egoismo humano que existe en
cada uno de nosotros. Luego, juntos como pareja, pedirle a
Dios que cambie la perspectiva en cuanto a lo que son las
diferencias entre ustedes. Pídanle a Dios que les permita
ver sus diferencias como una oportunidad para el crecimiento
como persona y como pareja. Muchas veces ayuda que tengamos
a otra persona, quizás a otra pareja, en la que puedan
confiar para dialogar algunos asuntos en los que puedan necesitar
ayuda externa. Cuando buscamos ayuda externa, no significa
que hemos fracasado, por el contrario, Dios desea que seamos
interdependientes con otros y necesitamos a menudo a una persona
neutral que nos ayude a ver el cuadro completo en las distintas
situaciones. Este paso puede ser muy difícil, pues
nos parece que al permitirle a otros entrada a nuestra vida,
estamos mostrando que somos débiles. Sin embargo, la
realidad es que este paso requiere mucho valor y tenacidad
de carácter al abrir nuestra vida a otra persona para
que nos señale aquellas áreas en la que necesitamos
crecer.. El obstáculo mayor para lograr tomar este
paso es la arrogancia, y es necesario que así lo reconzcamos
y lo confesemos a Dios, pidiéndole que por medio de
su Espíritu Santo nos capacite para cambiar de rumbo.
Alberto:
Lo mejor que usted puede hacer por sus hijos, es modelar junto
a su cónyuge cómo ustedes resuelven sus diferencias,
y mostrarles que ser diferentes no es negativo, sino positivo.
Es muy probable que ellos también se casen con alguien
que sea totalmente “opuesto” a ellos y les servirá
de mucha ayuda haber vivido esa realidad en el lugar más
seguro para ellos emocionalmente, su hogar de origen. Un amigo
al que tengo en gran estima, solía decir que a él
no le gustaba referirse a su cónyuge como alguien del
sexo opuesto, sino el sexo complementario. ¡Cuanta verdad
encierra este pensamiento! Lo crea usted o no, su cónyuge
posee las cualidades que a usted le faltan y viceversa. ¿Por
qué no capitalizar en esta realidad y al así
hacerlo, ver cómo su relación matrimonial alcanza
niveles de intimidad que usted nunca creyó que podrían
ser posibles? Recuerde que su cónyuge no es su enemigo,
sino un instrumento de Dios para el crecimiento en su vida.
La misma Palabra de Dios nos recuerda en el libro de los Proverbios
que “Hierro con hierro se aguza..”. Así
que le animamos a que ¡Viva la diferencia!
Lecturas sugeridas para fomentar el crecimiento:
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Gozo del Amor Comprometido Tomo I (para hombres)
por Gary Smalley
Product #1356 |
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Gozo del Amor Comprometido Tomo II (para mujeres)
por Gary Smalley
Product #1355 |
Alberto
y Debbie Rodríguez son los directores
de Hispanic FamilyLife para Estados Unidos y sus territorios.
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